Shri Mataji llama Realización del Ser la experiencia del ascenso de
la Kundalini a través del sistema sutil. Esta energía benéfica y maternal
pasa por los distintos chakras, hasta atravesar el último, el séptimo,
ubicado en la zona del hueso fontanela. Allá se establece la conexión
y arranca una nueva forma de conciencia, una nueva forma de lograr el
equilibrio, de relacionarse a los demás.
Es el inicio de un proceso de crecimiento y de mejorías. El ejercicio
es muy sencillo. Las manos abiertas como para recibir "Vibraciones",
los pies descalzos para mantener un contacto de "descargue" con el piso,
o sea la Madre Tierra. Más que todo, el consenso para entregarse a un
benigno ejercicio, porque este proceso espiritual, si bien hace parte
de la evolución del genero humano y de su crecimiento, no puede producirse
en contra del libre albedrío o de la libertad de uno.